Cuando Rudy Tomjanovich dijo su famosa frase, nadie podría alcanzar a creer la importancia que tendría. Su “nunca subestimes el corazón de un campeón” ha sido, pues, aplicado a miles de campos y jugadores. Ahora le toca responder a “The Answer”, que en la Motown vivirá su tercer asalto y, probablemente, uno de los últimos.
Cuando el rumor se extendió, la incredulidad aparecía en mi rostro. No se habían jugado ni tres partidos cuando, de sopetón, los Nuggets anunciaban que traspasaban a Allen Iverson a los Detroit Pistons. A cambio, Chauncey Billups volvería a su Denver nativa y viajaría con Antonio McDyess y Cheikh Samb.
Allen Iverson vive, ahora, sumido en época de cambios. Tras haber pasado sus once primeros años de carrera NBA en Philly, ahora le ha tocado hacer dos veces la maleta en tres años. Su paso por Denver, no obstante, no fue demasiado bueno. El compartir balones y liderazgo con Carmelo Anthony provocó en él una bajada en puntos, porcentajes e, incluso, asistencias.
Ahora, le tocará lidiar con Rip Hamilton y Tayshaun Prince en un intento desesperado de Joe Dumars de acercarse, de nuevo, al anillo. Aunque los tiros apuntaran a que el traspaso se hizo por motivos económicos, la renovación de Rip Hamilton parece desmentirlo. Los Pistons empezarán su enésimo intento, acompañados de Allen Iverson. El corazón de un campeón.

Noviembre 5, 2008 a las 2:12 pm
cuando estaba sentado tranquilamente en mi ordenador y se me ocurrio pasarme por nba.com, no pude hacer otra cosa que llorar.
Noviembre 11, 2008 a las 8:06 pm
“Ahora le toca responder a “The Answer”, que en la Motown vivirá su tercer asalto y, probablemente, uno de los últimos.”
Esperemos que sea el último. Todos saldremos ganando, especialmente Reebok.