
George Hill anota ante la defensa Knick. El insólito escolta titular se fue con 12 puntos y 5 rebotes.
Hablar de San Antonio Spurs durante la última década significa hablar de victorias, anillos y alegrías.
Por éso, el verles con cuatro derrotas en seis partidos no le pasa desapercibido a nadie. Sin Parker y Ginóbili lesionados, Popovich ha tenido que recurrir a nuevas técnicas…para, de un modo u otro, volver a relacionar “San Antonio” y “ganar”.
Y por éso el maestro Gregg tiene que tirar de recursos que nunca había utilizado. Por ejemplo, usar a Bowen como sexto hombre. 7 años y 555 partidos después de su debut con la camiseta Spur, Bowen salió del banco en la victoria ante los Knicks.
“Como competidor, son cosas que no deberían gustarte. Pero es mi obligación ser un profesial y no permitir que esas cosas te afecten. Los entrenadores tienen razones para hacer cosas y es importante, para mí y para el equipo, el confiar en esas razones”.
Bowen, siempre impasible en la cancha, también lo demuestra fuera de ella y se ve contagiado por un gran espíritu de equipo, inculcado sin duda por Popovich.
Las razones se pueden deducir. El banquillo que siempre tan bien funcionó con Manu Ginóbili, no producía absolutamente nada. Así que Gregg actuó.
“Finley y Bruce han jugado muy bien desde el banquillo esta noche. Así, todo el mundo participa y juega para el compañero. Es una gran combinación ver qué pueden hacer los titulares y cómo les ayudan los suplentes”.
Está claro que sería mucho mejor con Parker y Ginóbili, sí. Pero mientras, a tirar de otros recursos. Así se puede ver a Roger Mason (que tan buen año completó en Washington), Ime Udoka o al rookie George Hill completando el insólito backourt titular. Ante los Knicks funcionó.
“Fue nuestro mejor partido en defensa del año. Por eso ganamos”.
Y es que no era normal ver a los Spurs ver cómo recibían 105.5 puntos. Para ello, Popovich se guardó otro as en la manga y mentalizó a sus jugadores.
“Paramos el juego y pensamos. Así es como juega San Antonio” decía Roger Mason en su primer año como Spur.
Ahora, con 2-4, Popovich tendrá que aferrarse a Duncan y a sus jugadas de ajedrez para salvar los muebles y recibir a Parker y Ginóbili con un balance positivo. Un que volver a empezar.