Pase, Mr. Devin

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Corría Febrero de 2008 cuando estalló una bomba de relojería en la NBA. Pau Gasol, ligado durante toda su carrera en el baloncesto americano, era traspasado a los Lakers, convirtiéndoles junto a Kobe Bryant en unos de los contenders de la liga y preparados para quedarse con la hegemonía en el Wild West.


Las respuestas no se hicieron esperar y los Suns se hicieron con los servicios de Shaquille O’Neal. El Oeste empezaba a ponerse más duro; peor aún, a Cuban le entraron ganas de protagonismo y se fue a por un jugador de renombre, que pudiera salir de su equipo y por el que no dar demasiado: Jason Kidd era el candidato perfecto, más aún si contamos que ya había jugado con la camiseta Maverick.

Los más optimistas confiaban en el traspaso: Kidd, junto a Nowitzki, Terry y Howard, devolvería a los Mavericks el anillo que nunca debieron perder ante los Heat, por capricho de un tal Dwyane Wade. Los más pesimistas, por su parte, cuestionaban el futuro de la plantilla con Kidd entrado en añitos y criticaban la venta de jugadores jóvenes. Pero, en fin, eran sólo jugadores jóvenes, no estrellas.

Un tal Devin Harris había llegado a los Nets con ese traspaso. El de Wisconsin, la eterna promesa que se había hecho con la titularidad tres años después de su llegada a Texas. Pero siempre dudaban, siempre a la sombra de Jason Terry, siempre alguien al que achacar la mala marcha del equipo. Para más inri, el 29 de Enero había caído lesionado, dejando a los Mavericks cojos en el puesto de base. Y con dudas, muchas dudas. Y Cuban también dudó y le traspasó a New Jersey.

En ese punto y con Harris lesionado y en New Jersey, nadie miró atrás. Cuando Devin se recuperó, tuvo veinticinco partidos de adaptación con Carter, Jefferson y los suyos. La sombra de Kidd pesaba sobre él, jugaba sin presión inmediata de ganar pero con la presión y el vacío que había dejado Kidd a su marcha. Devin Harris seguía siendo la eterna promesa, un buen defensor que no sabía tirar más allá del arco, más famoso por su rostro al tirar (abriendo la boca) que por sus acciones y que se sabía que penetraba bien. Nada más que un base del montón, sólo un integrante más de la respuesta de Cuban en el Oeste.

La época de adaptación se fue por los suelos con el traspaso de Jefferson a los Bucks, entonces tendría que lidiar con Yi Jianlian y cambiar la mentalidad de juego. Se necesitaba otro anotador al lado de Carter, que se suponía iba a ser la principal arma ofensiva de los Nets. Devin Harris tenía que llamar a la puerta del estrellato, pero la tiró a patadas y entró.

Devin Harris es un jugador propenso a lesiones, sí. Y los Nets no tardaron en comprobarlo. Llegó lesionado y este año, y tras su primera actuación por encima de los 30 puntos, volvió a visitar la enfermería. Tres partidos con tres derrotas, los Nets parecían distintos. Pero Devin Harris volvió y volvió a pegar una patada a la puerta. Nueve partidos más, siete victorias y cinco partidos con treinta puntos o más. Cada partido que pasaba era un punzón para Cuban, que, para empeorarlo, salió a la palestra para decir que el traspaso de Kidd había sido un “win-win”.

Ayer, 30 de Noviembre, los Nets se presentaban en Phoenix tras haber ganado en Utah y con dos victorias consecutivas a sus espaldas. Devin Harris, que se había enfrentado y dado una lección a Deron Williams con treinta y cuatro puntos, se plantó en Arizona dispuesto a hacer historia. Veintiún puntos en el último cuarto, 43-24 de parcial en ese mismo para los Nets y un total de cuarenta y siete puntos.

Sí, sí, 47. Otro punzón para Cuban, otro rayo en Nueva Jersey para borrar la sombra de Kidd. Y Devin Harris dejó de ser la eterna promesa para convertirse en Mr.Devin, dejó claro que es el mejor base del Este a pesar de otros con más renombre y borró la huella de Kidd. En un futuro, y con los Nets ya en Brooklyn, empezaremos a hablar de un base All-Star, de la huella de Devin Harris.

Y me remonto a aquél día de Febrero, con Harris lesionado y llamando al despacho, esta vez sí, de Rod Thorn. Thorn, entre resignado y melancólico dejó escapar unas palabras. “Pase, Mr. Devin…”

Una respuesta para “Pase, Mr. Devin”

  1. Shikaba Dice:

    Hola Marco ^^ Comentaré sobre Devin.

    Puedes recriminármelo si quieres, pero si de verdad has visto jugar a Harris no dirías eso. Está claro que es de los mejores bases del Este, pero no el mejor, y no voy a centrarme en idolatrar a los demás, si no en encontrar los fallos de Harris.

    Tú dices, muy bien 21 puntos en el último cuarto, pero ¿te has enterado que 17 de los puntos del total fueron de tiros libres? No es que sea malo meter tiros libres, pero gracias a ello su porcentaje nos deja en vilo, viendo el partido salió un rótulo con el porcentaje de la primera parte de Harris, que estaba haciendo más o menos un buen partido, y me sorprendí al verlo, no recuerdo cuanto era… Además de llevarse un señor tapón de Amare.

    En conclusión, hasta que no demuestre lo contrario Harris es muy irregular, al contrario que mis idolatrados Calderón y Rose ^^ No digo que sea malo eh, que meter 47 puntos a los Suns… Buff. Que suerte tuve de ver ese partido.

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